Si al tomar agua del grifo percibes que tiene un sabor extraño, salado o carbonatado; y si después de hacer caldos notas que tus ollas quedan con una superficie blanquecina que se adhiere al metal por mucho que lo laves, no vayas a creer que el agua de tus tuberías es dañina o está contaminada, lo más probable es que sólo se trata de agua dura.

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Por supuesto, aunque no se trata de agua contaminada, el agua dura también causa algunos problemas menores, así que justo de ello quiero hablarte para que puedas evitarlos o resolverlos si ya los estás sufriendo.

Composición del agua dura

Se le llama “Agua dura” al tipo de agua a la cual no se le pudo extraer la totalidad de sedimentos de carbonato cálcico y magnesio provenientes de los suelos en los que se encontraba el agua de manera natural.

Antes de llegar a tus tuberías el agua pasa por una serie de procedimientos de “tratamiento” para convertirla en agua apta para el consumo, como se explica en detalle en este artículo sobre el proceso de purificación del agua potable.

Se desinfecta con cloro, se filtra, se pasa a través de carbón activado y luego por el proceso de intercambio iónico. Este último es el responsable de eliminar los compuestos o minerales que causan la dureza, es decir, el calcio y el magnesio.

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Aún así, cada suelo es distinto: algunos tienen mayor concentración de este tipo de compuestos. El agua proveniente de este tipo de suelos cargados en calcio y magnesio, siguen teniendo cierta cantidad de ellos aún después de pasar por el proceso de intercambio iónico. Es la que se clasifica como agua dura.

¿Por qué permiten que llegue agua dura hasta nuestros hogares? Pues por la sencilla razón de que no es dañina.

El cuerpo humano contiene de manera natural ciertos niveles de calcio y magnesio, beneficiosos para los huesos, músculos, nervios y para el sistema inmunitario, y viene capacitado para eliminar a través de la orina los excedentes de estos 2 componentes así como de muchos otros, así que no es algo de qué preocuparse.

Los inconvenientes del agua dura

Además del mal sabor, el agua dura no debería afectar tu estado físico.

La excepción estaría en aquellas personas con insuficiencia renal, quienes podrían tener dificultades para deshacerse de los sedimentos de calcio y éstos podrían convertirse en cálculos renales con el paso del tiempo.

Aparte de esto, “la Organización Mundial de la Salud no ha hallado evidencias que muestren que pueda perjudicar la salud”, como se explica en este artículo de El Mundo

Los verdaderos inconvenientes del agua dura comienzan a verse cuando toca hacerle mantenimiento a las tuberías y aparatos electrodomésticos del hogar, o cuando lavamos los enseres de cocinar y nos damos cuenta de que las ollas, vasos, jarras y otros recipientes destinados a contener agua se han ido “manchando” por dentro con una ligera superficie blanca, irregular, de sensación rústica, que no se quita al meterlos al lavavajillas ni al pasarles la esponja normal de fregar.

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Esto sucede porque las partículas de calcio se adhieren con mucha facilidad a las superficies.

Las manchas de calcio en vasos, ollas y demás enseres de cocina se pueden quitar restregándolos fuerte con esponjas de alambre, y si te preocupa el bienestar de tus manos o de los materiales de la vajilla también hay otros tratamientos más suaves con bicarbonato de sodio, vinagre o limón.

Pero en el caso de las tuberías y electrodomésticos el problema se agrava, ya que estos no se pueden quitar y poner todos los días para retirar los residuos.

En esta página de Wikipedia sobre al agua dura puedes encontrar buenos consejos para eliminar las incrustaciones de carbonatos en conducciones de lavadoras, calentadores y calderas o en las planchas, entre otras; un proceso de suma importancia ya que la acumulación de estos puede convertirse en óxido, en especial si dichas conducciones transportan agua caliente.

El calor funciona como un activador para que los residuos de cal se conviertan en óxido al entrar en contacto con el acero y otros metales.

Esto afecta de manera directa a electrodomésticos como los lavavajillas, lavadoras y termos eléctricos, siendo estos últimos de especial cuidado, y a continuación te explico por qué.

Uso de los termos eléctricos teniendo agua dura

Ya que el agua caliente la utilizamos para ducharnos, lavar los trastos y lavar las prendas de ropa más delicadas, no querrás que en el termo eléctrico que usas para calentarla se vayan acumulando partículas de óxido, ¿cierto? Pues ese es uno de los problemas que puede generar el agua dura si no tienes el cuidado de escoger un termo eléctrico adecuado.

Los termos eléctricos para agua blanda son los termos eléctricos con resistencia blindada, la cual transmite el calor al agua de manera directa, mientras que si tienes agua dura el modelo correcto sería el del termo de resistencia de cerámica envainada, la cual no está en contacto directo con el agua y la corrosión de la cal no ocurre, por lo que no se produce óxido.

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Esto lo he explicado con mayor detalle en este artículo sobre termos eléctricos, donde además te dejo un mapa con el marcaje de todas las zonas de España en las que el agua de las tuberías es considerada agua dura.

Si ya tienes un termo en casa te recomiendo verificar si es de resistencia blindada o de cerámica envainada.

Si has estado usando un termo eléctrico incorrecto para tu tipo de agua lo mejor es que aproveches la ocasión para abrirlo, limpiarlo y verificar que no ha estado acumulando cal u óxido.

Si por el contrario apenas estás pensando en comprar un termo eléctrico y no sabes cuáles modelos son eficientes para tu tipo de agua, tengo unas recomendaciones para ti en ese mismo artículo.

Cómo verificar la dureza del agua

A pesar de que el tratamiento del agua que llega a nuestras tuberías ha demostrado ser eficiente eliminando cualquier compuesto que perjudique la salud, nunca está demás hacer una verificación de esa garantía.

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Si te encuentras viviendo en una zona que recibe agua dura, invierte algo de tiempo 2 veces al año en verificar las propiedades y la calidad de tu agua: “una en el periodo primaveral, en concreto, en el mes de Abril y otra en periodo invernal, en el mes de Noviembre”, como lo recomiendan en esta guía de la Universidad Complutense de Madrid.

Tanto en las tiendas con material de plomería como en tiendas online se pueden conseguir varios métodos para testear las propiedades del agua, en particular su dureza, como tiras reactivas, cintas y pastillas.

La página de Wikipedia sobre el agua dura recomienda tomar como referencia los niveles mínimos y máximos ofrecidos por la OMS de calcio (40-80 mg/l) y magnesio (20-30 mg/l) en agua potable, y la dureza total expresada como la suma de las concentraciones del calcio y del magnesio, que sería 60-110 mg/L

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